Mi Maridaje para la Cena de Navidad


Me gusta pensar y encarar una nota dando mi recomendación como comensal y quizás no tanto como profesional. Soy mendocina y enóloga, pero llevo tres años en Colombia y son mis terceras fiestas en esta maravillosa tierra, que se llena aún más de colores y de sabores para estas fechas tan especiales.

Me encantan las comidas típicas, donde siempre intento compartir mis costumbres, las costumbres argentinas o de países vitivinícolas, de maridar todas las comidas con vino.

Mi recomendación es siempre elegir un vino para compartir y que pueda ser bebido y apreciado por todos, conocedores y curiosos. En esta elección nunca falta un Fillaboa Albariño Monte Alto, un vino español fresco, suave y frutal, pero de persistencia prolongada y complejidad interesante, ideal para acompañar pavo o pollo y ensaladas varias.

Mi segunda elección infalible es un Andeluna Chardonnay Altitud, un vino de aroma intenso de flores y frutos blancos y de cremosidad sedosa en boca. Excelente desde el aperitivo hasta el plato fuerte como pernil y sus salsas y claro también postres como natillas y buñuelos.

¿Por qué dos vinos blancos?

Por una sencilla razón, la velada siempre es larga al igual que los brindis, el vino blanco siempre es más fresco y ligero. De todas formas, podemos contemplar a los más tradicionalistas que no se apartan del vino tinto. Para ellos elegiría un Más de Leda tempranillo, otro ícono español proveniente de viñedos viejos y con mucha robustez, acompaña carnes de cerdo, res y pavo bien sazonado.

Otra opción, más intensa en boca y con mucho más carácter y para los que les gusta probar cosas nuevas es el Cocodrilo de Viña Cobos, un blend sublime, bien mere