Los vinos de un Pueblo Medieval


Bodegas Murua es un referente en la elaboración de los grandes vinos de Rioja Alavesa desde 1974, a partir de viñedos propios que se extienden en 30 parcelas plantadas con variedades autóctonas: Tempranillo, Graciano, Mazuelo, Viura, Malvasía, Garnacha Blanca. Murua se sitúa sobre una suave colina de El Ciego arropada por los históricos viñedos que rodean esta tradicional bodega. El silencio, la oscuridad y el tiempo habitan las naves donde se elaboran sus vinos clásicos y elegantes, auténticas joyas esculpidas desde el 'terroir' hasta la botella.

La vida en este precioso pueblo medieval, salpicado de nobles palacetes de piedra, transcurre alrededor del vino formando un entramado socioeconómico en el que conviven viticultores, pequeños elaboradores, bodegas familiares y medianas y grandes bodegas. Murua sigue las fórmulas tradicionalmente utilizadas en Rioja para la elaboración del vino. Partiendo de sus propios viñedos, vendimiados en el punto exacto de maduración, a mano y en cajas, las uvas se seleccionan desde la cepa para después volver a ser escogidas racimo a racimo en la mesa de selección tras su llegada a la bodega.

En total Murua dispone con 2.200 barricas bordelesas de 225 litros de capacidad en su mayoría de roble francés y americano y una pequeña representación de roble caucásico europeo que se renuevan en un plazo máximo de 3 años. Murua dispone de botelleros ubicados en calados y cuevas subterráneas, y preparados para albergar hasta 1.500.000 botellas en perfectas condiciones de temperatura y humedad para que nada perturbe el proceso de maduración. Habitualmente los Reservas permanecen en ellos un mínimo de 18 meses y los Veguín y Gran Reserva un mínimo de 36. Con nombres como Media Luna o San Roque, que apelan a su larga historia, las parcelas conforman un bello mosaico de paisajes de sutiles diferencias que evolucionan ante la atenta observación y cuidado del equipo de la bodega, hasta ofrecer los frutos maduros que serán recogidos durante la vendimia. Bodegas Murua ofrece vivencias únicas para los amantes del vino y la gastronomía, el arte y la cultura, la historia y la naturaleza.