Por qué un vino es Joven, Crianza, Reserva o Gran Reserva


Aquí te explicaremos cómo se clasifican los vinos y por qué vinos que proceden de la misma variedad de uva, del mismo viñedo, que han soportado las mismas condiciones climáticas pueden ser tan distintos en sus cualidades y con precios tan diferentes.

Podríamos decir que el principal condicionante para la clasificación de estos vinos es el tiempo. Para ser mas específicos, el tiempo de envejecimiento que le han dado en la bodega.

Los vinos se dividen en vinos jóvenes y vinos crianza. Los vinos jóvenes son los que se embotellan justo después de la o las fermentaciones (alcohólica y/o maloláctica) en los depósitos de acero, y los vinos con crianza, que son aquellos que tras los depósitos pasan por barricas de roble (francés o americano son las más comunes) donde permanecen un tiempo para posteriormente descansar en botella antes de salir al mercado.

Tanto los jóvenes como los vinos con crianza pueden ser blancos, rosados o tintos, aunque es más normal que los de crianza sean estos últimos.

En cuanto a la hora de ser consumidos, los vinos jóvenes deben ser consumidos en el año, con algunas excepciones de vinos que pueden tener una vida más prolongada, muchos vinos crianza pueden mantener y mejorar sus cualidades con el paso del tiempo.

El tiempo de permanencia de un vino, tanto en barrica como en botella, determina que sea Crianza, Reserva o Gran Reserva. Este tiempo es establecido por los Consejos Reguladores de las diferentes denominaciones de origen. Todos esos tiempos, el trabajo y las infraestructuras manejadas determinan, en gran medida, que el precio de estos vinos sea superior al de los vinos jóvenes.