Champagne y otros espumosos


Ninguna otra bebida simboliza como el champagne las celebraciones festivas, pero solo son algunos vinos los que reciben esta denominación, dependiendo de la región donde provienen y según las normas de su elaboración.

La región vitícola se determinó en 1927, y se extendió desde Charly, al este de Paris, hasta Reims, la capital de Champagne. Los mejores viñedos se encuentran en las laderas que conforman sus campos. Allí, las raíces de las vides se agarran firmemente a los suelos cretáceos, y encuentran las mejores condiciones de cultivo.

El champagne se elabora a partir de una mezcla de pinot noir, pinot meunier y chardonnay. Tradicionalmente se produce con vinos de diferentes zonas con la misma denominación. Los grandes productores de champagne utilizan en sus productos vinos de más de 200 municipios. Entre un 10% y un 50% de cosechas viejas se mezclan con vinos nuevos, y se almacenan en depósitos de acero inoxidable (ensamblaje).

Después de la primera fermentación, la mayoría de los vinos pasan por la fermentación malo-láctica (transformación del ácido málico en ácido láctico, más suave).