El vino combina con el ejercicio, aunque no lo creas


Un nuevo estudio muestra que el consumo moderado de vino tiene importantes beneficios, principalmente en las personas que practican ejercicio de forma regular.

Beber una copa de vino al día beneficia a nuestro organismo. Tinto o blanco, el vino reduce el riesgo de un ataque cardiaco, facilita la digestión, previene el colesterol malo y eleva los niveles sanguíneos del colesterol bueno, Asimismo, disminuye en un 30% la arterioesclerosis, o endurecimiento de las arterias.

Además de aumentar el rendimiento físico, el estudio también demostró que el resveratrol regula la circulación de la sangre hacia el corazón e incrementa la fuerza muscular. Según afirma Jason Dyck, el principal investigador del estudio, “el resveratrol podría ayudar a aquellas personas que quieren hacer ejercicio pero no pueden por sus circunstancias físicas, imitando los beneficios del ejercicio y mejorando los beneficios de una práctica física moderada”.